En la actualidad, el mercado de trabajo en España se caracteriza por una clara tendencia hacia la contratación temporal frente a la indefinida. No obstante, tanto el Estatuto de los Trabajadores como los Convenios Colectivos aplicables exigen una serie de requisitos formales a la hora de utilizar este tipo de contratos que no siempre se cumplen.

La finalidad de los contratos temporales no es otra que incorporar a alguien para un puesto de trabajo, por un tiempo determinado y para una actividad muy concreta.

Es por ello que el Estatuto de los Trabajadores y los Convenios Colectivos establecen en qué ocasiones no debe utilizarse este tipo de contratos, sin embargo, en la mayoría de los supuestos los contratos temporales pueden terminar constituyendo un fraude de ley.

De este modo, cuando una empresa aplica a un trabajador un contrato temporal sin que exista una causa real que lo justifique, la consecuencia principal es que el mismo será considerado como un contrato indefinido.

Asimismo, el hecho de que un contrato temporal sea considerado como indefinido incidirá también de forma directa en su extinción, puesto que ésta podrá ser considerada como un despido improcedente.

A su vez, existen otras consecuencias tales como importantes sanciones por parte de la Inspección de Trabajo o la pérdida de bonificaciones o subvenciones previamente concedidas a la empresa.

Es preciso destacar que esta normativa no solo afecta a las empresas privadas sino que también afecta a la propia Administración Pública que muchas veces la incumple.
Todo ello puede suponer un considerable aumento del coste económico para el empresario que, a su vez, podría afectar a otros trabajadores.

Cabe añadir que los contratos temporales, aun cuando han incurrido en fraude de ley, no se tornan indefinidos automáticamente, ya que estos requieren de una denuncia previa, bien sea por parte del trabajador o de un inspector de trabajo, y que ésta finalice con una resolución administrativa o judicial -en su caso- que así lo reconozca.

En la mayoría de los casos, este tipo de problemas se pueden prevenir consultando a un profesional en el momento adecuado.

Desde Génova Abogados estaremos encantados de atender y solucionar sus dudas, por lo que le animamos a concertar una cita con nuestro equipo profesional.

Artículo escrito por la Letrada en Génova Abogados Alba Escobar y publicado en Diario de Sevilla el 25 de mayo de 2018