Del 5 al 8 de octubre de 2004, se celebró en San Juan de Puerto Rico el XI Congreso Iberoamericano de Urbanismo. Este tipo de congresos, auspiciado por la Asociación Española de Técnicos Urbanistas (AETU), supone una actividad bianual de gran resonancia a nivel mundial en el ámbito del urbanismo y la ordenación del territorio. El primer Congreso Iberoamericano de Urbanismo se celebró en Sevilla en el año 1984, estando prevista también la organización del XIV Congreso Iberoamericano en Andalucía, para el año 2.010.
Al Congreso de Puerto Rico, asistieron en representación de la Agrupación de Técnicos Urbanistas de Andalucía-ATUA, delegación territorial de AETU en Andalucía, los siguientes profesionales: Andrés Salazar Leo, Jesús Castañer Mascarell, Carlos Ruiz del Portal Ruiz-Granados, José Manuel Ojeda García y Ángel Cabral González-Sicilia, así como Miguel Ángel Millán Carrascosa y Sebastián Rubiales Bonilla, en representación de la Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla y la Oficina del Plan de Sevilla, respectivamente, y José Ignacio González-Palomino Jiménez, de Bufete Génova (al que también pertenecen Ángel Cabral y Carlos Ruiz del Portal).
Este XI Congreso fue auspiciado por los Departamentos de la Vivienda y de Transportación y Obras Públicas de Puerto Rico, AETU, la Nueva Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica, el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico y la Sociedad Puertorriqueña de Planificación, colaborando la Asociación de Urbanistas Portugueses.
La temática de dicho Congreso fue la Reestructuración Urbana y Territorial (Reciclajes).
El Congreso analizó esta temática general a través de varios talleres y conferencias plenarias sobre problemáticas del reciclaje en las áreas centrales, de los espacios más degradados de nuestras ciudades, de la recualificación de espacios periféricos, de la transformación a escala territorial y de los modelos de crecimiento urbano.
El martes 5 de octubre tuvo lugar la inauguración del Congreso con la intervención de los representantes políticos y técnicos de Puerto Rico, así como de AETU. Durante los días 6 a 8 de octubre las jornadas del Congreso se repartieron entre Conferencias Plenarias y talleres, destacando las conferencias del Dr. Vicente Verdú Maciá, de D. Luís Flores, D. Ruben Pesci, …, así como los talleres. Y de estos últimos intervinimos, con sendas comunicaciones, Sebastián Rubiales Bonilla y las nuestras, con temáticas tan variadas como las Parcelaciones urbanísticas en suelo no urbanizable en Andalucía, los Conjuntos Históricos de Andalucía, y sobre el Plan de Sevilla, así como una exposición sobre dicho Plan, que fue muy bien acogida.
Las conclusiones del Congreso fueron realizadas por Juan Luis de las Rivas, miembro de AETU, “relator general” y Fernanda Magalhaes, “correlatora general”, de las que podemos extractar las siguientes:
1. Aunque no hay un único modelo urbano y las diferencias entre ciudades y regiones de Iberoamérica son significativas, podemos revisar los modelos dominantes de desarrollo y transformación urbanos vigentes y señalar que es necesario reorientar los modos de crecimiento fundados en el incremento sistemático del consumo de suelo y en la hegemonía del transporte en automóvil, y reorientarlos hacia modos de desarrollo urbano que tengan en cuenta la reutilización, regeneración y revitalización (reciclado en suma) de los espacios que hay disponibles en la ciudad existente.
2. El Urbanismo debe apuntalar un enfoque integral e integrador de los problemas en sus programas, planes y proyectos, haciendo comprender que los procesos activados de rehabilitación urbana no son sólo físicos, sino que las dimensiones sociales, económicas, jurídicas y culturales deben pertenecer a ellos desde su origen.
3. La primera tarea urbanística es la de hacer más habitable la ciudad existente, siempre mucho más relevante que la que se está creando. Así, se considera imprescindible mantener y potenciar la función residencial de los espacios urbanos centrales.
4. Podemos hablar de una nueva urbanidad fundada en el re-descubrimiento del espacio público y de su centralidad en la promoción de una vida urbana mejor, de escala humana y orientada por un sentido cívico y de relación entre las personas. Debemos para ello tener en cuenta: la austera, humilde y consciente recuperación de lo existente, la interacción entre los espacios de la movilidad y sus transferencias con el tejido urbano, la comprensión de los lugares y de sus valores paisajísticos, apoyándose en la diversidad de usos urbanos y en una correcta disposición de la densidad, las interacciones que un diseño urbano y arquitectónico creativo e inteligente hacen posible.
5. El urbanismo debe facilitar un “nuevo derecho a la movilidad” estructurado por los sistemas de transporte colectivos y vinculada a la recomposición del espacio público: no sólo desde criterios de accesibilidad, sino de conectividad y permeabilidad, de activación de los resortes de la escala humana y del intercambio que sólo en la ciudad se producen.
6. Hay que detener el desparrame urbano, la periferia abusiva. Para ello es necesario un mejor gobierno del territorio, apoyado en un sistema legal eficiente y dinámico, y orientadas por una nueva sensibilidad en el reconocimiento del interés común.
7. Los procesos de reciclado urbano y territorial necesitan, además, de una financiación específica que debe ser atractiva para la inversión privada.
8. Los urbanistas y todos los que se interesan por los temas urbanos están de acuerdo con una visión de la ciudad de rostro más humano, de integración y cohesión social, de inclusión y conservación de las identidades.
9.Reciclar la ciudad y el territorio es un proceso colectivo. La participación, el diálogo productivo, de las comunidades locales, de todos los agentes sociales, desde una perspectiva cooperativa con la administración pública es imprescindible desde el principio del proceso.
10. El respeto al complejo de factores que actúan en nuestra relación con el medio ambiente (primero desde el estudio y la comprensión) no puede ser algo externo a los planes y programas que activen procesos de reciclaje urbano y territorial.
11. El proyecto de ciudad y de territorio debe apoyarse simultáneamente en el trabajo en las diferentes escalas, en su cooperación generando sinergias, e incluso en sus interferencias.
12. Para contribuir a que las ciudades y territorios incorporen a su proyecto de futuro estrategias de reciclaje, el urbanismo del futuro precisa de una actitud más consciente y crítica, capaz de someter a censura la propia acción urbanística, cuestionando sus propios planteamientos, reconociendo la inmensa fuente de referencias y de experiencias que las ciudades y territorios ofrecen incluso en sus fracasos y éxitos parciales.
Como actividades paralelas al Congreso, se realizó la exposición sobre Henry Klumb, máximo exponente de la modernidad temprana en Puerto Rico; la exhibición de proyectos de arte público de Puerto Rico; la conferencia sobre la arquitectura puertorriqueña, (…), destacando, entre otros, la presentación y exposición del Nuevo PGOU de Sevilla, por Miguel Angel Millán Carrascosa y Sebastián Rubiales Bonilla.
Se realizaron varios recorridos urbanos por el viejo San Juan y varias actuaciones en la ciudad, y en el acto de clausura se presentó el próximo Congreso Iberoamericano que se celebrará en Salamanca en el año 2.006.
Ángel Cabral González-Sicilia (Col. nº A-5.336)
Abogado
Socio de Bufete Génova





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